Cómo elegir la música de tu boda
Todo lo que aprendí tocando en más de una década de bodas, ordenado para que puedas decidir sin dar vueltas.
Cuándo empezar a buscar
Los músicos que trabajan bien tienen agenda con mucha anticipación, sobre todo en temporada alta de la Riviera Maya (noviembre a abril) y en fines de semana largos. Si tu boda es en esa ventana, buscá con ocho a doce meses de anticipación.
Fuera de temporada, con cuatro a seis meses suele alcanzar. Lo que casi nunca funciona es dejarlo para el último mes: no porque no consigas a nadie, sino porque vas a elegir entre lo que quedó libre en vez de entre lo que te gusta.
Los cuatro momentos musicales de una boda
Pensar la música como un solo bloque es el error más común. Una boda tiene cuatro momentos con necesidades distintas, y no todos requieren el mismo formato ni la misma cantidad de músicos.
- 01Ceremonia: es el momento más emotivo y el que menos volumen necesita. Guitarra y voz, o dúo con violín o cajón, alcanza y sobra. Acá importa la letra y que se escuche cada palabra.
- 02Cóctel: la música acompaña, no protagoniza. La gente se saluda, toma algo y recorre el lugar. Repertorio suave, bossa, standards, versiones acústicas.
- 03Cena: parecido al cóctel pero un poco más presente. Es buen momento para las canciones que significan algo para ustedes.
- 04Fiesta: acá cambia todo. Se necesita energía, volumen y, casi siempre, la combinación de banda o dúo con DJ para que la música no pare nunca.
Solista, dúo o banda: cómo decidir
La decisión depende menos del presupuesto de lo que la gente cree, y más de la cantidad de invitados y del tipo de fiesta que querés.
Un solista funciona perfecto para ceremonia y cóctel hasta unos cien invitados, y da una intimidad que una banda no puede dar. Un dúo agrega cuerpo sin perder esa cercanía, y es el formato que mejor rinde si vas a cubrir varios momentos. Una banda tiene sentido cuando la fiesta es el centro de la boda y hay más de ciento cincuenta personas.
Una opción que muchos no consideran: contratar formatos distintos para momentos distintos. Solista en la ceremonia, dúo en el cóctel, banda o dúo con DJ en la fiesta. Suele salir más barato que una banda todo el día y suena mejor en cada momento.
Música en vivo y DJ no compiten
El falso dilema clásico. La música en vivo da el momento irrepetible y la conexión; el DJ da continuidad, volumen parejo y los hits que todo el mundo espera bailar a las tres de la mañana.
La combinación que mejor funciona: vivo en ceremonia, cóctel y el arranque de la fiesta, y DJ de ahí en adelante, con el músico sumándose en algunos temas. Nadie se queda esperando entre set y set y la fiesta no se cae nunca.
Qué debería incluir el presupuesto
Un presupuesto serio aclara todo esto sin que tengas que preguntarlo. Si no lo aclara, preguntalo antes de señar.
- 01Cuántas horas de música e incluye cuántos sets, con los cortes especificados.
- 02Si el sonido está incluido y para cuántos invitados está dimensionado.
- 03Cuánto sale la hora extra, decidida la misma noche.
- 04Qué pasa con la música entre set y set.
- 05Cuántas canciones fuera del repertorio se pueden pedir.
- 06Viáticos y traslado si la boda es fuera de su ciudad base.
- 07Seña, saldo, y qué pasa si se cancela o se cambia la fecha.
Los errores que más veo
- 01Elegir solo por precio sin escuchar material en vivo. Un video de estudio no dice nada sobre cómo suena alguien en una boda con viento y ruido de fondo.
- 02No preguntar por el plan B de lluvia. En la costa esto pasa, y hay que saber de antemano quién mueve el equipo y quién lo cubre.
- 03Armar una lista de cincuenta canciones obligatorias. Quita el criterio del músico para leer a la gente, que es justamente lo que estás pagando.
- 04Olvidarse de la comida del equipo y de un lugar con sombra para armar. Parece menor, pero un músico que tocó cuatro horas sin comer se nota.
- 05No definir quién da la señal de arranque de cada momento. Suele ser el wedding planner; si no hay, definilo con alguien de confianza.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto se suele destinar a la música en el presupuesto total?+
Como referencia, entre el ocho y el doce por ciento del presupuesto total de la boda. Por debajo de eso normalmente se resigna sonido propio o cantidad de horas.
¿Puedo pedir una canción que el músico no toca?+
Casi siempre sí, con tiempo. Lo razonable es entre tres y cinco canciones nuevas aprendidas para la fecha. Más que eso deja de ser un pedido y pasa a ser un ensayo de repertorio nuevo completo.
¿El músico trae su propio sonido?+
Depende del formato y del lugar. Un solista o dúo suele traer un equipo suficiente para ceremonia y cóctel. Para una fiesta de más de cien personas conviene confirmar si el equipo alcanza o si hay que contratar sonido aparte.
¿Qué pasa si llueve?+
Tiene que estar hablado antes. Lo habitual es que el venue tenga un plan B techado y que el traslado del equipo esté contemplado. Lo que nunca conviene es resolverlo el mismo día.
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